de dos plantas, aparece ya reiterando la composición y motivos lingüísticos de la
fachada vecina. Para la prolongación de la fachada, Arévalo incorpora elementos de
cerrajería de carácter artesanal, análogos a los existentes, y nada habituales por su
buena factura en las construcciones de estas décadas. Las cinco calles verticales que
componían la fachada primitiva se prolongaron hasta un total de ocho, y el nuevo
acceso a todo el conjunto se situó en el hueco central de las tres nuevas calles.
La intervención de reorganización distributiva de Arévalo se mueve básicamente
en claves contemporáneas de funcionalidad y diafanidad espacial. Para ello, estruc-
turas tradicionales, ricos suelos y antiguos portajes son sacrificados en honor de la
amplitud de espacios y de mayor luz y ventilación. Los patios, desde la composición
contemporánea, son suministradores de luz y aire, y se sitúan al margen de recorri-
dos y sistemas distributivos. Sin embargo es en la resolución formal de estos patios
donde quedamás patente la vocaciónmoderna del arquitecto: amplios huecos ho-
rizontales de correctas proporciones dibujados por austeras carpinterías de oscura
palillería que recortan limpias geometrías sobre los estrictos muros blancos.
La disposición organizativa ideada por Arévalo reconoce los dos patios principales
como elementos estructuradores básicos del sistema funcional. A partir de estos
dos elementos centrales, el cosido de ambos núcleos se encarga a un único corre-
dor longitudinal. En la nueva estructura, el sector construido por Aníbal González,
aunquemutilado,mantiene reconocible gran parte de sus planteamientos básicos,
y se alza como elemento vertebrador del conjunto.
Sobre los antiguos patios residenciales se
construyeron los nuevos patios secundarios.
En ellos, en su solución funcional y compo-
sitiva, encontró cauce de expresión la voca-
ción moderna del arquitecto, especialmente
patente en la proporción y diseño de vanos
y carpinterías.
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Evolución arquitectónica