Page 150 - Monsalves

Basic HTML Version

en el Pabellón Español de París de 1900, edificado por José Urioste. El estilo tendrá
amplio éxito en edificios civiles, administrativos y militares, en el contexto de una
sociedad conmocionada aún por el desastre de 1898 y sujeta a las directrices doc-
trinales de la Restauración; las connotaciones de índole históricas y mentales del
neoplateresco hacían recordar la época de esplendor cultural y político del imperio
español, y por tanto una reacción patriótica que destacaba las virtudes de nobleza
y seriedad supuestas para la época frente a otras estéticas foráneas o decadentes.
Sin embargo, en el campo de las artes suntuarias, la imitación de los motivos re-
lacionados con el Renacimiento ya se había iniciado por mediación de Gestoso en
torno a 1874, quién favoreció la creación de una clientela entre la burguesía sevi-
llana favorable a tales cerámicas. La fábrica de Mensaque y Soto se convirtió en la
firma que desarrolló varios de estos trabajos.
Junto a este panorama arquitectónico y estético, cabe señalar algunos intereses
específicos del cliente de las obras, Javier Sánchez-Dalp. A la adaptación del edifi-
cio como morada familiar corresponde la reiteración de retratos masculinos y fe-
meninos que aparecen en diversos lugares de la casa, desde los relieves del patio
principal, en los portajes más destacados o en pequeños detalles como las pinturas
sobre cristales emplomados en las puertas del piso alto, insistiendo en la idea de
residencia del enlace con Marañón Lavín. Este tema iconográfico se presenta den-
tro de una estética deliberadamente clásica, que abarca gran parte de las represen-
taciones icónicas del edificio. A esta característica se une cierta pretensión erudita
y arqueologizante, que ya expuso Guichot al comentar que el edificio reunía“ejem-
plares arqueológicos y artísticos”, de acuerdo al espíritu de la época. Recordemos
en este sentido el fragmento embutido en el pavimento de la escalera principal,
procedente de Itálica, o la supuesta pretensión de restauración artística del arcón
situado a su lado en el mismo ámbito, fechado en 1563.
En cuanto a la cronología de las artes decorativas de la casa, la fecha más repetida
para estos ornatos es la de 1909, aunque la más temprana, en el patio de servicio,
adelanta las obras a 1907. Guichot data el comienzo de las obras en 1906
2
.
Este sector palaciego constituye el referente más claro en el progreso de las arte-
sanías y artes industriales de la Sevilla regionalista, y un suculento ejemplo de la
capacidad de estos artesanos en el desarrollo de lo suntuario, que tendrá su defini-
tiva repercusión en el desarrollo de la futura exposición Iberoamericana.
Fachada y apeadero
Las ventanas se cierran con hojas de doble batiente, colocadas las primeras posible-
mente por Aníbal González en los términos que refleja su proyecto, si bien posterior-
mente tanto carpintería como rejas fueran extendiéndose a otros vanos practicados
en el paramento y en la obra de incorporación de Arévalo. El modelo bien podría ser
La imagen neorrenacentista del patio prin-
cipal que adquirió la casa-palacio con los
Sánchez-Dalp se proyectó al exterior de la
mano de Aníbal González mediante el em-
pleo auxiliar de los consiguientes detalles de
rejería y piedra artificial.
150
Palacio de Monsalves
Historia del edificio y sus moradores