Page 164 - Monsalves

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ceso a este espacio también bebe de la misma fuente, con decoración vegetal, cali-
gráfica, a lo que añade los motivos heráldicos de la familia; son de talla con apeina-
zado mudéjar, similar al del portaje de la Sala de las Doncellas del Alcázar, aunque
encajadas bajo dintel, pese a que por el lado de la propia sala moruna se cobija
bajo un arco de herradura. Este contraste entre el interior y el exterior deriva de la
conjunción de dos espacios decorados de acuerdo con una estética divergente.
El alicatado se extiende por toda la habitación, cubriendo hasta una altura de poco
más de un metro, toda la parte baja de la estancia, incluido el poyo colocado bajo la
ventana ajimezada del patio. Es de notable calidad, cortado con pico y sin perfilar, un
hecho que dificulta enormemente la datación, puesto que podría pasar por un ves-
tigio del antiguo palacio mudéjar de los Tous de Monsalve. Posee la gama de colores
tradicional, compuesta por el blanco, el azul, el verde y el melado. Además emplea las
formas decorativas tradicionales de estrellería con guarderas. Aunque Gestoso había
recuperado la técnica tradicional del alicatado puntualmente, para realizar reformas
como la de la capilla de la Quinta Angustia de San Pablo, fuemuy raro que se aplicara
a conjuntos de mayor envergadura. Por otro lado, parece apreciarse en el llagado de
las losetas cortes por lotes, lo que podría explicar que los paños podrían haber sido
removidos. Por último, cabe considerar la circunstancia de que en el palacio deMiguel
Sanchez-Dalp existía otro gran alicatado de estrellería, obra fechada en el siglo XIV
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.
La carpintería del techo es plana, con lacerías dibujadas por vigas dispuestas trans-
versalmente y el adorno de una piña de mocárabes.
En el salón situado al otro lado del moruno tan sólo merece ser resaltada la car-
pintería del techo, compuesta por diez vigas sobre canes, con motivos de estrella,
pintados con decoración de grutesco.
El comedor de verano o capilla
Se trata de un espacio de pervivencia al menos tipológica con respecto a la distri-
bución de la casa-palacio de los Monsalves. Su tratamiento artístico es enorme-
mente interesante. El zócalo de azulejos que recorre la estancia repite los motivos
manieristas llamados “de clavo”, enmarcados en cada uno de los paramentos y re-
corridos por una cenefa clásica a modo de remate. La yesería en torno a los alfices
de las puertas, y en el friso bajo el techo, presenta diversos motivos procedentes del
tardogótico y el plateresco. Junto a las puertas acristaladas que dan acceso al patio
y a la logia del jardín, destaca especialmente la que comunica con el pasillo hacia
el este, formada por cuarterones y retratos masculinos y femeninos a la romana en
perfil y enfrentados, similar a las que dan acceso al salón de baile desde la escalera
y al despacho de presidencia, ambas situadas en el piso principal del palacio.
El techo está sustentado sobre vigas de gran luz, especialmente la que recorre el
ámbito en sentido paralelo a la crujía correspondiente, alojada sobre dos canes de-
Página siguiente: La azulejería de la llama-
da Capilla se inspira con gran calidad en los
motivos de la cerámica de “clavo” manieris-
ta. Allí se combinan con la ornamentación
de yeserías, puertas y cubiertas en la recrea-
ción de un ambiente del siglo XVI.
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Palacio de Monsalves
Historia del edificio y sus moradores