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Observaciones sobre el estado de conservación
E
n función de la finalidad del presente estudio se ha considerado pertinente efec-
tuar algunas observaciones sobre el estado de conservación del complejo edifica-
torio Palacio de Monsalves-antigua Biblioteca Pública Provincial. No tanto de cara
a la adopción de medidas, a la definición de modalidades y plazos de intervención.
Más bien desde el punto de vista de que dichas observaciones pueden determinar
la vigencia material de algunos de sus valores patrimoniales.
Las preexistencias de la primitiva casa de los Monsalves –que en su versión de fina-
les del siglo XVI y los consiguientes cambios posteriores fue la que habitó Richard
Ford– solamente se pueden verificar por métodos arqueológicos. El entorno del
patio principal, el arco de la sala alta (Sala de Consejos) o el jardín, son los lugares
más factibles para profundizar en la cuestión.
Las pérdidas de la casa antigua deben ser en cualquier caso considerables, pues
durante el siglo XX se habla de reformas sobre la casa del siglo XIX, a su vez pro-
ducto de reformas sobre las estructuras anteriores. Así, conviene señalar el hecho
de que la portada manierista dibujada por Richard Ford está todavía presente en
el plano de alineación de 1882. También es interesante hacer notar que con Aníbal
González, y hasta el proyecto de Rafael Arévalo de 1943, que dibuja en su planta la
imponente portada, ésta se encuentra situada en el flanco de levante del jardín. El
destino de tan singular elemento, desconocido hasta la fecha, añade incógnitas al
conjunto de preexistencias. El hallazgo del arco de fábrica de ladrillo cuya crono-
logía, a falta de un estudio arqueológico detenido, puede dilatarse del siglo XVII
hasta incluso parte del siglo XIX, obliga a valorar con cautela la posible permanen-
cia de elementos de fases previas al Monsalves heredado del siglo XIX –ya con las
pinturas de la casa de Juan de Arguijo instaladas– y, sobre todo de principios del XX
en adelante, cuya configuración material aparente, de la mano del binomio Javier
Sánchez-Dalp y Aníbal González, es la dominante.
La cuestión de que algunos bienes muebles se hayan desvinculado del inmueble,
tras algunas de las transmisiones padecidas
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, no ha impedido que la mayoría se
encuentre en una situación fácil para su correcta conservación y puesta en valor.
Desde un punto de vista práctico nos queda la certificación que produce el docu-
mento de proyecto sobre estados previos y demoliciones previstas, elaborado por
parte de Rafael Arévalo en 1943. Se aprecian muy claramente las preexistencias en
cómo se marca la supresión de la medianería entre las casas del antiguo Alfon-
so XII 15 y del antiguo Monsalves 10 con la casa palacio del marqués de Aracena.
Si se observa el plano de superposición en planta baja entre el estado actual y el
plano de estado previo a la intervención de Arévalo, es decir los estados de 1943 y
de 2005, se aprecia el alcance de su intervención. Además de la eliminación de la
Doble página anterior: La diversidad de tra-
tamientos arquitectónicos, concurrencia de
técnicas ornamentales y disposiciones mo-
biliares de los diferentes ámbitos que cons-
tituyen el complejo del palacio de Monsalves
es demostrativa de la riqueza que engloba
como conjunto y de la opción cultural que la
fraguó. La escalera principal es fiel reflejo de
esas cualidades patrimoniales, según puede
apreciarse en esta imagen correspondiente a
1948, época en que se llevó a cabo la inaugu-
ración del palacio como nuevo edificio social
de la Compañía Sevillana de Electricidad,
pero la representatividad cultural alcanzada
ha llegado hasta nuestros días potenciada
tanto por la evolución del edificio y los usos
institucionales que ha albergado como por la
situación general experimentada por arqui-
tecturas equivalentes.