nas homogéneas la ciudad histórica. Resultando que la parcela catastral objeto de
este informe quedó englobada dentro del Sector número 8 del Conjunto Histórico
denominado Encarnación-Magdalena. Dicho sector carece hasta la fecha de pla-
neamiento especial de protección redactado. Por lo que cualquier intervención so-
bre sus bienes requiere de la pertinente autorización de la Consejería de Cultura.
Por su parte el Plan General de Ordenación vigente para el municipio de Sevilla
le ha asignado el nivel de protección B, global. Por este nivel se considera necesa-
rio mantener los elementos definitorios de su estructura arquitectónica: fachadas
exteriores e interiores, patios, escaleras, estructura portante, forjados, cubiertas,
estancias de valor singular, elementos singulares de valor, elementos ornamen-
tales, jardines interiores, etc. En esta categoría de edificios se permite las obras
tendentes a la buena conservación del patrimonio edificado, y además, las obras
de reforma menor destinadas a la adaptación a nuevos usos.
Dentro de las técnicas y artes dedicadas a
cualificar los diferentes espacios debe recor-
darse su omnipresencia en algunas depen-
dencias particularmente cuidadas. La “sala
moruna”, con sus carpinterías, yeserías y zó-
calos cerámicos es una de ellas. Dentro del
vasto catálogo cerámico distribuido por la
casa, cabe reseñar que los azulejos de dicha
sala contribuyen con singular coherencia a
darle carácter. Quizá reuniendo incluso atri-
butos de continuidad o antigüedad, dignos
de estudiarse en las fases correspondientes a
la recuperación patrimonial del conjunto.
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Consideraciones patrimoniales