Por su parte los dibujos de Richard Ford hacen pensar en una obra de magnitud en
la segunda mitad del siglo XVI, en función de las características formales de la por-
tada manierista del apeadero, de influjo serliano, y del diseño de la puerta secunda-
ria por la que se accedía al patio. La portada nobiliaria era una interesante manifes-
tación del manierismo tardío sevillano, dibujada por Ford con cierta desproporción,
otorgándole mayor anchura si se la compara con los testimonios fotográficos que
se han localizado. No existe otra portada sevillana en su entorno cronológico di-
señada con tanta fuerza tectónica y contundencia figurativa. Su autoría se ignora
hasta el momento y pudiera vincularse a la Sevilla que ha disfrutado del paso de
Hernán Ruiz II. Podríamos situarla, compositiva y tal vez cronológicamente, en un
punto intermedio entre dos ejemplos cordobeses, el de una portada doméstica, la
del palacio de Luis Páez de Castillejo, obra de Hernán Ruiz II –Víctor Pérez Escolano
ha señalado dichas concomitancias– y, añadimos a ello, el de una portada urbana, la
Puerta del Puente, de Hernán Ruiz III, al parecer basada en dibujos de su padre.
“Portal of Casa de los Monsalves”. En 1832
Richard Ford dibuja la portada del apeadero
de la Casa de los Monsalves. El manierismo
de la obra la sitúa en la segunda mitad del
XVI, en el entorno de Hernán Ruiz II, autor
igualmente de la del Palacio de Luis Páez de
Castillejo (abajo a la derecha), y de los dibu-
jos que inspiraran la Puerta del Puente, tam-
bién en Córdoba (abajo a la izquierda), obra
de su hijo.
Doble página anterior: En 1943, el plano del
arquitecto Rafael Arévalo recoge de forma
superpuesta las dos etapas básicas de las
fincas de Monsalves 10 y 12 y Alfonso XII 15:
la residencial que concluye y la corporativa
que se inicia con la Compañía Sevillana de
Electricidad.
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Evolución arquitectónica