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l Servicio Andaluz de Salud ha sido escenario de una maravillosa odisea, permitidme llamarla así. Recuerdo
hace 13 años cuando se iniciaban los primeros proyectos de HIS (Sistema de Información Hospitalario, en sus
siglas en inglés) en los hospitales, donde muchos llegamos para iniciar nuestra andadura mirando con envidia
a las organizaciones modelo de innovación aplicando la informática: bancos, compañías de seguro, otros hos-
pitales de España, de Europa o Estados Unidos...
Y mirar hacia atrás da vértigo... Es cierto que la oferta de la tecnología, internet, el PC, la telefonía móvil, nos
han cambiado la vida de manera irreversible, asumiéndose toda ella de manera natural, volviéndose invisible.
Pero en este entorno, nuestro SAS ha ido más allá, mucho más allá. Había la percepción de que en esto de la
tecnología de la información se catalizarían cambios radicales en el servicio, tanto en la forma como en el
contenido.
Pero se decidió no ir a remolque. Se decidió el camino difícil, donde pocos servicios de salud de los más avanza-
dos del mundo se atrevieron. Se prefirió sacudir la organización, se abandonó la tranquilidad y la seguridad de
los proveedores tradicionales, con sus buenos, magníficos productos comerciales, y se caminó sabiendo lo que
se quería y asumiendo el riesgo. Se inició el camino de Diraya.
En medio, el SAS evolucionando vertiginosamente, acelerando la traslación de la investigación al servicio, rein-
ventándose día a día, desde el profesional, a los equipos clínicos, a las unidades de gestión, a los hospitales...
Y no ha sido fácil, ni lo será. Pero ha valido la pena. Ahora Diraya está escribiendo de nuevo la historia de la
innovación en Tecnologías de la Información en Salud: modelo de aplicación avanzada en métodos de la inge-
niería de requisitos, aplicación de estándares internacionales de información clínica en sus últimas versiones
más avanzadas, en herramientas de desarrollo, en métodos de trabajo colaborativo, en modelos de relación
con los proveedores tecnológicos...
El reconocimiento del habla se extiende, la realidad virtual se aplica diariamente para planificar intervenciones.
Ahora, cuando nos ven desde los bancos, desde otras organizaciones, desde otros servicios de salud, desde
hospitales de España, de Europa y del resto del mundo, los que fueron nuestros modelos de innovación de otro
tiempo, se preguntan: ¿cuál ha sido su camino?
Carlos Luis Parra Calderón
Técnico Función
Administrativa
Hospital del SAS
Virgen del Rocío
Sevilla