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a mirada confiada y la actitud relajada de nuestro pequeño paciente, contemplando, casi con desgana, un
monitor de última generación en el que aparece la hoja de consulta de su historia electrónica de salud, de-
muestra hasta qué punto ha penetrado en nuestra sociedad y se ha hecho familiar la presencia y el uso de las
nuevas tecnologías en todos los espacios de nuestra vida, incluido el sanitario.
Hace tan solo veinte años, cuando el SAS nació, esta foto no habría sido posible, al no existir las tecnologías
físicas y lógicas implicadas.
Nuestro despreocupado observador tardará todavía algunos años en comprender la enorme trascendencia
que tiene esa pantalla que él observa como si de una televisión se tratara. Difícilmente puede saber que se
trata de un terminal del innovador sistema Diraya. El sistema de información y gestión integral de la asisten-
cia sanitaria del Sistema Sanitario Público de Andalucía, cuya principal misión es hacer posible que toda la in-
formación relativa a su salud esté disponible donde y cuando su atención la necesite. La importancia que ello
conlleva para el paciente es obvia y adquiere su máxima expresión en los episodios de urgencia o emergencia,
en los que disponer de información fidedigna sobre sus antecedentes y tratamientos puede resultar vital.
Tampoco le preocupa demasiado saber que, gracias a Diraya, esa cita con su médico la consiguió su madre o
su padre, cómodamente desde casa, a través de Internet o haciendo una simple y rápida llamada telefónica
al servicio “Salud Responde”. Desde luego que si su médico lo considera necesario, a través de esa pantalla, le
concertará una cita con el especialista, al igual que, si necesita medicamentos para su tratamiento, la utilizará
para extender, de forma pionera en Europa, la innovadora receta electrónica, que evitará a sus padres las inde-
seables visitas al centro de salud sólo para renovarlas.
La actividad sanitaria es, básicamente, una actividad de gestión del conocimiento. Las nuevas tecnologías
son a la gestión del conocimiento lo que los motores al transporte. Al igual que los motores revolucionaron
el transporte, las TIC están revolucionando las actividades humanas relacionadas con el conocimiento y, en-
tre ellas, ninguna de más trascendencia y significado que la asistencia sanitaria. Diraya es hoy, como nuestro
protagonista, un niño vigoroso que crecerá aceleradamente para ayudar también a los profesionales en la
toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas y en la investigación científica sobre enfermedades y sus
tratamientos.
Salvo que de mayor se incorpore como profesional al SAS, nuestro protagonista difícilmente oirá hablar de
sistemas de información como Gerhonte, Farma o Siglo, entre otros, que son los que ayudan a gestionar mejor
los recursos que los ciudadanos disponen para que se atienda su salud y que, al igual que Diraya, son el refe-
rente en España de eficacia e innovación en sus respectivas áreas.
Antonio Peinado Álvarez
Secretario General del
Servicio Andaluz de
Salud