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einte años no es nada, dicen algunos. Pero para los profesionales que trabajamos en Pediatría, en el Servicio
Andaluz de Salud, ha sido y sigue siendo mucho.
Para nosotros, el recién nacido es un ser humano con una personalidad y un aspecto únicos. El nacimiento de
un niño es un acontecimiento que casi siempre ocurre sin problemas y nos permite disfrutar de unos momen-
tos entrañables y emotivos.
El establecimiento de vínculos afectivos madre-hijo es inmediato. Para conseguirlo, se han puesto los medios
humanos y materiales necesarios para que esto sea real en el ámbito hospitalario, fomentando la lactancia
materna, creando un ambiente cálido y tranquilo para que la madre y el hijo se encuentren bien, y el tránsito a
la vida y después a casa, sean lo menos traumático posible.
Nadie piensa que un niño recién nacido puede tener problemas y que además sean tan graves como para
motivar que un área de la medicina se dedique expresamente a ellos. Tras el nacimiento de un recién nacido
normal se esconden un pequeño porcentaje de niños con patologías muy graves, que precisan una actuación
inmediata para evitar la muerte y la aparición de secuelas neurológicas permanentes.
La infraestructura necesaria para atender al recién nacido patológico es compleja y el equipo asistencial nece-
sario es amplio y debe estar siempre dispuesto para actuar de forma inmediata. Para ello, el desarrollo de los
profesionales y el tecnológico ha sido enorme en estos últimos años. Se han dado pasos de gigante en la aten-
ción al recién nacido enfermo y sobre todo al prematuro. Todo ello con un gran esfuerzo por parte de todos.
Pero el desarrollo tecnológico y la complejidad de nuestro trabajo no nos ha hecho olvidar lo más importante:
que nuestros pacientes acaban de nacer, y aún enfermos tenemos que ayudarles a que su afectividad y su
relación madre-hijo se integren en todas nuestras actuaciones, favoreciendo que los padres estén en nues-
tras unidades con sus hijos, manteniendo la lactancia materna aún en el recién nacido enfermo, utilizando el
método madre-canguro, la hospitalización en cama única y otras más encaminadas a mantener los mejores
cuidados y la intimidad de nuestros pacientes.
Jesús de la Cruz Moreno
Jefe del Servicio de
Pediatría
Complejo Hospitalario
del SAS de Jaén
Jaén