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a seguridad en el uso de medicamentos es una prioridad para el Servicio Andaluz de Salud. Las nuevas tec-
nologías son herramientas que potencialmente mejoran el uso de los medicamentos.
Desde que el médico prescribe, hasta que se administra la medicación al paciente, se crea un circuito en el
que intervienen profesionales enfermeros y farmacéuticos que se esfuerzan en que el medicamento llegue al
paciente en las mejores condiciones, de forma que consiga la máxima efectividad.
Este proceso que se inicia en la prescripción y finaliza en la administración de medicamentos, se halla en con-
tinua evolución en nuestro sistema sanitario.
Podemos encontrar en nuestros hospitales sistemas con prescripción manual en que profesionales de en-
fermería reponen, normalmente de forma mecanizada, botiquines de planta con las mejores condiciones de
almacenamiento, a partir de los cuales preparan y administran la medicación.
Así mismo, sistemas de dispensación en unidosis de alta calidad, en los que el servicio de farmacia facilita a
las plantas de hospitalización el medicamento en dosis unitarias listo para administrar al paciente, en que se
aporta a diario orden médica, hoja de administración y hoja de preparación de la medicación, coincidentes en
su totalidad, que colaboran en la disminución de los acontecimientos adversos prevenibles.
Existen ya en algunos hospitales sistemas de dispensación individualizada, en que se inicia el circuito con la
prescripción electrónica del médico y se cierra con la obtención por el enfermero de la medicación de un ar-
mario automático, como el que mostramos en la foto, con validaciones e intervenciones a lo largo del proceso
por el personal de farmacia, disminuyendo al máximo los acontecimientos adversos prevenibles. Al igual que
el anterior, este sistema genera órdenes médicas y hojas para administración por enfermería, que disminuyen
errores de transcripción y trabajo burocrático a nuestros profesionales.
En cuanto a preparación, todos nuestros hospitales están ya dotados de campanas de flujo laminar horizon-
tal, para preparaciones estériles, y de campanas de flujo laminar vertical de alta seguridad, para preparación
de citostáticos. De igual forma son cada vez más los hospitales que disponen de recintos estériles para
preparación.
Los procedimientos de estos circuitos para la administración de medicamentos, son presentados para su apro-
bación a las comisiones de calidad. Estamos desarrollando sistemas de notificación voluntaria de aconteci-
mientos adversos prevenibles, relacionados con la medicación y métodos de control basados en la observación
de la administración para optimizar en lo posible el proceso.
Mª Dolores Guerrero
Aznar
Jefa del Servicio de
Farmacia Hospitalaria
Hospital del SAS
Virgen Macarena
Sevilla