Pero, al igual que el museo, la colección es
una colección viva en permanente proceso
de crecimiento y evolución que, por un lado
va completando, en la medida de las
modestas posibilidades de la institución,
aquellas lagunas existentes en artistas,
movimientos o escuelas del siglo pasado,
mientras que por otro va actualizando sus
fondos con las obras y los artistas más
actuales, participando también así en un
proceso de incentivación y dinamización del
mercado de arte gráfico. En otra línea, la
proverbial generosidad de los artistas ha
incrementado notablemente el número y la
calidad de las obras de la colección. Gracias
al entusiasmo y la liberalidad de artistas
como Miguel Rodríguez Acosta, José
Hernández, Hernández Quero, Francisco
Aguilar, José M. Cabra de Luna, Francisco
Peinado, Manuel Vela, José M. Darro,
Guillermo Pérez Villalta, Eugenio Chicano,
Dámaso Ruano, Jorge Lindell, Enrique
Brinkmann, por citar a algunos de los artis-
tas andaluces más conocidos, pues induda-
de rastreo y adquisiciones de las más recien-
tes novedades editoriales.
Los fondos del Museo albergan no sólo
obras españolas del siglo XX y estos prime-
ros años del siglo XXI, sino que también
cuentan con algunas entalladuras de los
siglos XVI y XVII, además de buriles y graba-
dos del XVII, XVIII y XIX entre los que sin
duda destacan una serie completa de los
famosos Caprichos, del genial sordo de
Fuendetodos, una de las grandes cimas del
arte español y universal de todos los
tiempos, Francisco de Goya, y un delicado y
preciosista aguafuerte de Mariano Fortuny.
En la colección de estampas contemporá-
neas sobresalen las obras de Picasso, Miró,
Tápies, Chillida, Saura, Vázquez Díaz,
Solana, Barceló, Canogar, Genovés, Equipo
Crónica, Sempere, Vilató, Martín Chirino,
Rafols Casamada y un largo etcétera que
abarca la práctica totalidad de los más seña-
lados artistas y movimientos artísticos espa-
ñoles de la pasada centuria.
blemente muchos más se quedan en el
tintero. También destacados artistas nacio-
nales e internacionales han legado gran
parte de su obra gráfica, tal es el caso de
Javier Vilató, Rafael Canogar, Joan
Hernández Pijuan, Xavier, Miguel Villarino,
Luis Caruncho, Vázquez Cereijo o Antonio
Saura, a los que se han sumado los herede-
ros de artistas como José Caballero, Manuel
Rivera, Manuel Millares, Salvador Victoria o
Carlos Sáenz de Tejada que con sus impor-
tantes aportaciones han logrado completar
unos fondos únicos no sólo en Andalucía,
sino también en todo el territorio nacional.
A la incesante actividad expositiva que no
sólo se circunscribe a su sede marbellí, sino
que se extiende por toda la geografía nacio-
nal e, incluso, trasciende nuestras fronteras
para mostrar la obra de artistas españoles
en lugares tan lejanos como Chicago, Roma,
Beirut, Amman, Damasco, La Paz o Río de
Janeiro, hay que sumar también el sinnú-
mero de actividades paralelas y complemen-
tarias que se realizan a lo largo de todo el
año. Desde conferencias sobre el arte y la
historia del arte, hasta seminarios más espe-
cíficos sobre las nuevas tecnologías aplica-
das al arte seriado, pasando por lecturas
poéticas, conciertos, presentaciones de
libros, cursos de iniciación y especialización
en las diferentes técnicas de grabado y obra
gráfica, a la organización de Congresos
Internacionales o la convocatoria anual de
los Premios Nacionales de Grabado, hoy por
hoy uno de los certámenes más y mejor
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