suficiente para desarrollar la dinámica diver-
sificada y plural anual.
Una vez aprobado el proyecto de
Zona
Emergente
se me encargó, por parte del
CAAC, ponerlo en marcha, llevándose a
cabo el desarrollo de la programación del
año 1999 a través de cuatro exposiciones
y diferentes actividades, número que
parecía mínimo y básico para que el área
tuviese una coherencia y una posibilidad
de desarrollo.
Así, en esa primera edición se llevaron a
cabo cuatro muestras de diferentes artistas:
dos de andaluces, la de los sevillanos María
Cañas y Juan Francisco Romero (los más
jóvenes participantes) y la del artista grana-
dino, Valeriano López; la de la artista espa-
ñola residente en Bruselas, Dora García; y
la de la egipcia residente en Nueva York,
Ghada Amer. Unas muestras y actividades
muy distintas. Los jóvenes sevillanos elabo-
raron arriesgadas instalaciones con mate-
riales baratos, de tecnología casera y
grandes dosis de imaginación, dentro de
un discurso muy comprometido y crítico
tanto con los nacionalismos como con el
control de los individuos en nuestras socie-
dades actuales. La exposición
Aldea Fatal
de Valeriano López constituyó un lúdico,
irónico y crítico trabajo acerca de la false-
dad y la explotación que oculta el concepto
de “Aldea Global” que impera en nuestras
sociedades contemporáneas occidentales,
haciéndonos reflexionar sobre las fronteras,
la emigración, el drama de las pateras, y
los falsos paraísos de nuestros imaginarios.
La muestra de Dora García, con un suge-
rente y enigmático título –
Secretamente y
sin que nadie se diera cuenta de ello hasta
ahora–
, recorría intensa y sutilmente el
espacio expositivo mediante la construcción
de ficciones que se deslizaban entre lo real
y lo irreal, cargándolo de una extraña y
envolvente energía. Finalmente, el trabajo
de la egipcia Ghada Amer, una exposición
de lienzos bastante transgresores, a medio
camino entre la pintura y el bordado, efec-
tuando un personal y originalísimo acerca-
miento, desde una óptica feminista, tanto
al bordado como actividad femenina histó-
rica y a la imaginaría erótica y los arqueti-
pos sexuales femeninos estandarizados y
objetualizados, de los que se apropia para,
reestructurados, incorporarlos a sus
cuadros como contrapuntos figurativos de
sus abstracciones.
4-5
MC El Niño Carajaula
Concierto Performance Poético Sonoro
4
5