Mª Ángeles Ruiz Algora
Enfermera
Centro de Salud Las Letanías
“Dra. Inmaculada Vieira”
Distrito de atención
primaria Sevilla
Sevilla
141
S
entirse estrella en algún momento de la vida puede ser muy gratificante. Hay un tiempo en el cual la mujer
se siente protagonista absoluta, pero a la vez viaja atrapada en un camino sin retorno lleno de dudas, miedos
y temores; en el cual siente distintas emociones; momentos de soledad, incomprensión, amor y ternura. Ese
proceso a veces tan largo, según la madurez personal, está conectado en nuestros días con muchos momen-
tos de bata blanca, reuniones en grupo, actividades varias, sala de espera y temidas pruebas.
¡Qué alivio encontrar otra barriga al lado! Saber que comparten la misma experiencia y aunque no estén solas
en sus vidas, reconocer la verdadera empatía, compartir y disfrutar de los momentos de interiorización con los
latidos y movimientos de sus retoños aún no nacidos.
¡Qué reconfortante es sentir un profesional cercano!, una mano amiga que tiene un tiempo, no sólo para
evitar enfermedad, sino para promocionar la salud, apostando por la capacidad de superación de posibles
situaciones adversas y ayudando a superar miedos o temores.
En nuestra institución, la magia del tiempo reserva un espacio común entre mujeres y matronas y matronos.
Educación Maternal, unos meses intensos, a veces contados en semanas, en los cuales se repasan guiones
cuidadosamente preparados por un gran equipo humano; visitando anatomía, sintiendo ritmos de contraccio-
nes, aprendiendo a disfrutar de las nuevas curvas, ejercitando músculos, nadando y relajando luego.
Este tiempo que termina y con el cometido cumplido se ve recompensado luego; visitas entrañables, pregun-
tas, búsquedas fieles, fotos que van recorriendo los momentos de vida de esos niños.
El proceso no finaliza, se reinicia de nuevo; otras caras, probablemente los mismos miedos. Aprovechando que
el presente propone nuevos retos, esta profesión, si se quiere, puede ser vacuna contra el temido aburrimiento.