intervenciones
HISTORIA DE UNA RESTAURACIÓN:
”LA VISIÓN DE SAN BASILIO EL MAGNO”
de Herrera el Viejo
Fuensanta de la Paz Calatrava
Jefa de Taller de Restauración del
Museo de Bellas Artes de Sevilla
Unas breves notas servirán para presen-
tar al autor de la obra, un gran artista que
coincidiendo en su tiempo con otros de gran
relevancia artística, consiguió hacerse mere-
cedor de un sitio importante en la historia
del arte sevillano.
Francisco de Herrera el Viejo nació en Sevilla
en fecha no muy concreta, posiblemente en
1586. Debió ser un hombre de carácter
fuerte y tempestuoso como muchos estudio-
sos se afanan en describirnos, pero lo cierto
es que fue un artista de una gran capacidad
de trabajo y de profundos conocimientos. Se
dice de él que era extraordinariamente poli-
facético, que dominaba el arte de la pintura
y de la escultura, que era fresquista, graba-
dor, broncista, medallista y arquitecto. Se
formó en el taller de Luis Fernández, fue
condiscípulo de Francisco Pacheco y uno de
los maestros de Velázquez. Si bien, todos le
abandonaban, incluidos sus hijos, por
motivo de su implacable trato. Ya Antonio
Palomino describe su carácter
como rígido e
indigesto de condición... y no le paraban los
discípulos en casa
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. También Ceán
Bermúdez
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, nos cuenta lo extremado que
era el furor con que ejercía su profesión, y
coincidiendo con Narciso Sentenach, explica
que
dibujaba con gruesas cañas pintando
después con duras brochas, y si sus discípulos
se mostraban reacios en manchar los
enormes lienzos que había el de terminar,
con los mismos útiles de arte los castigaba y
apaleaba
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, y así encontramos muchos otros
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