en su testamento. Fue un hijo ilegítimo y el
único que tuvo el Greco, quien le puso el
nombre de su padre y de su hermano. Desde
los años finales del siglo colabora en el taller
de su padre, donde debió aprender el oficio de
pintor, y en 1603 ya aparece citado como su
socio en el encargo de los retablos del Hospital
de la Caridad de Illescas. No obstante, su
talento como pintor fue muy discreto, limitán-
dose a ser un modesto imitador de las creacio-
nes de su padre, sin su calidad técnica ni la
fuerza de su emoción. Destacó más en sus
actividades como escultor y sobre todo como
arquitecto, profesión con la que obtuvo el
encargo de terminar el Ayuntamiento de
Toledo y ser maestro mayor de la catedral de
esta misma ciudad. Tras la muerte de su
padre continuó con su trabajo de pintor al
frente del taller del palacio de Villena,
antigua residencia del Greco, donde transcu-
rrió su vida sin librarse nunca de dificultades
que le llevaron a morir en 1631 en una situa-
ción de ruina económica.
Es éste sin duda uno de los retratos de mayor
vivacidad expresiva y elegante sobriedad de
los que realizara el Greco. No sólo se trata de
representar una posición social, sino que
como señala Pérez Sánchez, el retrato de
artista se utiliza para subrayar la dignidad de
la pintura frente a los oficios serviles con la
que solía equipararse. Jorge Manuel aparece
ataviado siguiendo la moda española del
momento, grave y elegante, con jubón negro
y aparatosa golilla encañonada sobre la que
se mantiene erguida con dignidad la cabeza
del retratado. El gesto de distinción en el
manejo del pincel, la elegante postura con la
que sostiene la paleta y el haz de pinceles,
nos informan de que se trata de un arte
elevado, de caballeros, tan digno de ser
recordado como la literatura
4
. Ejerce un
poderoso atractivo la figura llena de esbelta
elegancia, de distinguida naturalidad que
transmite una sorprendente impresión de
vida intelectual, muestra sin duda de la devo-
ción paterna a su hijo, al que quiso mostrar
con las mejores cualidades. La técnica es la
propia de estos años, de factura muy fluida y
en este caso esmerada por tratarse del
retrato de su propio hijo. El fondo verdoso
sobre el que se destaca la figura deja traslucir
la característica imprimación rojiza y la trama
2.
El Greco
Retrato de su hijo Jorge Manuel Theotocopuli
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