En concreto, en el año 2002 la programación
se centra en dos proyectos de artistas andalu-
ces, el de Javier Velasco y el de Angustias
García e Isaías Griñolo, y dos de artistas ibe-
roamericanos, el cubano Juan Pablo Ballester,
y la portuguesa Joana Vasconcelos.
Con la exposición
Confluidos
, el artista
gaditano Javier Velasco nos ha planteado
un proyecto concreto para
Zona Emergente
con el que culmina, hasta el momento, su
proceso de trabajo sobre el cuerpo, los
fluidos corporales, las emociones y los sen-
timientos, y sus expresiones tanto físicas
como psíquicas, haciendo un uso privile-
giado del llanto como símbolo de los
mismos. El creador cubano exilado, resi-
dente desde hace años en Barcelona, Juan
Pablo Ballester, con
ENLLOC (En ninguna
parte)
, nos muestra dos series fotográficas
y una videoproyección con las que lleva a
cabo un contundente discurso visual,
irónico y corrosivamente crítico sobre los
nacionalismos, efectuando un lúcido acer-
camiento a la problemática que acarrea la
identidad en un mundo urbano contempo-
ráneo occidental, en el que las relaciones
socio-humanas se encuentran jerarquizadas
bajo patrones creados por las estructuras
de poder, y que llevan a muchos a experi-
mentar sentimientos de desubicación,
extrañamiento, inseguridad, y sensación de
no pertenencia a ninguna parte, de estar
fuera de lugar.
En la tercera de las muestras del año 2002,
la jienense Angustias García y el onubense
Isaías Griñolo han realizado otro proyecto
específico, denominado MUPF
(mobiliario
urbano para fronteras)
, un trabajo inte-
grado en un proyecto global más amplio,
en el que platean la premisa de un mobilia-
rio que pervierte el normal funcionamiento
de las fronteras, mediante la construcción
de una serie de artefactos que cuestionan la
idea de impermeabilidad, como ellos
mismos dirán,
buscando fórmulas que
alteren el orden normal aceptado de
rechazo del otro.
Un proyecto fuertemente
implicado y crítico sobre la situación de la
emigración en nuestro contexto sociocultu-
ral, de gran nivel y fuerte impacto tanto
estético como discursivo. Y finalmente, la
última exposición del año 2002, la de la
joven portuguesa Joana Vasconcelos, que
nos presenta desde diciembre de 2002
hasta febrero de 2003, su exposición
Todas
las direcciones.
Con unos atractivos, suge-
rentes y críticos trabajos, fundamental-
mente objetuales, y una videoinstalación,
que nos remiten a lo que sociocultural e
históricamente ha venido denominándose
como “lo femenino”. Y lo hace desde dife-
rentes tonos que van desde la gravedad a la
ironía y el sentido del humor, dentro de un
espléndido y atrayente discurso plástico.
Por último, sólo mencionar que para el año
2003 se seguirá desarrollando el proyecto
Zona Emergente
con el número de exposicio-
nes y la línea emprendida de confrontación
de nuestro contexto artístico emergente con
el internacional, para lo cual ya nos encontra-
mos trabajando en ello, deseando seguir
impulsando, potenciando y ofreciendo lo más
interesante, innovador, y actual del arte
emergente hoy.
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