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Alonso Cano: espiritualidad y moder-
nidad artística
ha sido visitada por
20.000 personas. Segunda actuación
relacionada con la información acerca
del número de visitantes, este comu-
nicado tiene su eficaz reflejo en los
medios, al proporcionar datos cuanti-
tativos siempre interesantes y regene-
radores del interés informativo
después de dos meses de la apertura
de la muestra.
• 14 de febrero de 2002:
la
Directora General de Instituciones
del Patrimonio Histórico, María del
Mar Villafranca, presenta en rueda
de prensa el Simposium
Internacional
Alonso Cano y su
época
, un encuentro de especialistas
al que asistieron, durante cuatro
días, más de 300 personas. Como
acto paralelo a la propia exposición,
el simposio –al igual que sucederá
en el caso madrileño con las confe-
rencias y conciertos organizados-
vigoriza y da trascendencia al hecho
expositivo, a un mes de clausura del
mismo.
• 1 de abril de 2002:
la
Consejera de Cultura presenta en
rueda de prensa
Alonso Cano: la
modernidad del siglo de oro
español
, en la Fundación
Santander Central Hispano, sede
de la exposición en Madrid.
Como acto matinal tiene su
reflejo junto a la inauguración
que tiene lugar posteriormente.
• 1 de abril de 2002: el
presidente de la
Junta de Andalucía inaugura la exposición,
junto al presidente de la entidad colabora-
dora Fundación Santander Central Hispano,
José María Amusátegui. De nuevo, el acto
de apertura adquiere repercusión por sí
mismo, y entre las informaciones que dan
cuenta del evento, se hace referencia a los
antecedentes de
Alonso Cano: espiritualidad
y modernidad artística
, y, por supuesto, a su
cifra de visitantes alcanzada: más de 50.000
personas.
Existe, en definitiva, una gran disciplina
informativa entre los actos de difusión y su
reflejo en la prensa, que se deriva de la
dependencia existente entre fuentes institu-
cionales e informadores, de los propios
hábitos de la prensa cultural, que se mani-
fiesta, entre otras cuestiones, en los criterios
de noticiabilidad elegidos por los informado-
res, y que determinan sin duda la selección
de los hechos. En los casos analizados, los
medios de comunicación se han valido de
unas herramientas de comunicación planifi-
cadas a su medida, sin las cuales hubiera
sido imposible un resultado en términos
cuantitativos y cualitativos tan satisfactorio.
De ningún otro modo se hubieran rentabili-
zado las inversiones procedentes de la res-
ponsabilidad pública en el mercado cultural
actual, competitivo y radicalmente mediático.
Y sin perjuicio de la vinculación de la reper-
cusión mediática con la planificación de
difusión, sobresale una esperanza para el
escéptico de la maquinaria informadora: la
relevancia de los propios acontecimientos.
Las exposiciones
Alonso Cano: espiritualidad
y modernidad artística y Alonso Cano: la
modernidad del siglo de oro español
tienen,
en el limitado espacio de la actualidad
diaria, la presencia que corresponde a su
importancia real. El valor-noticia denomi-
nado
Exposición abierta
, expresión vinculada
a la noticiabilidad existente en el mero
recordatorio de una muestra que se encuen-
tra todavía visitable, así lo revela: a lo largo
de cinco meses, el mayor porcentaje de
informaciones de ambas muestras viene
motivado por el propio discurso museoló-
gico, la museografía utilizada, el contenido
de las salas, la vida del artista, la interpreta-
ción de las obras...
Al margen de estas sugerencias de reflexión
sobre la aportación de las exposiciones-
acontecimiento a la realidad mediática y
sociocultural, hoy es ya probable que
Alonso
Cano: espiritualidad y modernidad artística y
Alonso Cano: la modernidad del siglo de oro
español
hayan pasado a formar parte de la
memoria histórica y documental de hemero-
tecas, archivos y centros de documentación
de los diferentes medios de comunicación
del país. Como eventos culturales que
fueron, en calidad de acontecimientos socia-
les que parecieron reflectarse en los mass
media, como sucesos artísticos, las dos
exposiciones, celebradas en Granada y
Madrid entre diciembre de 2001 y mayo de
2002, han quedado ya transformadas en
recuerdo, han derivado desde la noticia a la
evocación pasada. Podríamos decir que, tras
abandonar las portadas, permanece la
reserva y el acopio de las informaciones,
imágenes y sonidos cuya recuperación
permite todavía vislumbrar las consecuencias
mediáticas –que son también de alguna
manera las consecuencias culturales, socia-
les, económicas, históricas...– y presentir el
impacto y el efecto que tuvieron sobre la
sociedad que fue testigo de los hechos. El
impacto y el efecto se notarán en próximas
iniciativas y en futuras experiencias; las con-
secuencias mediáticas son ya inalterables.
Conclusiones
Catálogo
Aula didáctica
Comisario
Visitas
Actos paralelos
Exposición abierta
Previos inauguración
Inauguración
0
10
20
30
40
50
Nº de informaciones
Granada
Nº de informaciones
Madrid
Gráfico 10.
Informaciones según el valor/noticia predominante
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