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a economía mundial continúa en una senda de crecimiento moderado, con grandes divergencias por
países, en un contexto caracterizado por la persistencia de desequilibrios y tensiones geopolíticas que
afectan al clima de confianza, y por una significativa bajada del precio del barril de petróleo en los mer-
cados internacionales.
Con la última información disponible, en el tercer trimestre de 2014, el PIB del conjunto de la OCDE
crecía a un ritmo del 1,7% interanual, dos décimas menos que en el segundo trimestre, prolongando
la ligera ralentización iniciada a principios del año. Por países, el mayor crecimiento relativo se da
en EE.UU. (2,3% interanual), si bien tres décimas inferior al del trimestre anterior; por su parte, la
Unión Europea y la Zona Euro se estabilizan, manteniendo las mismas tasas de crecimiento del segundo
trimestre, y Japón entra nuevamente en una situación de recesión técnica, acumulando dos trimestres
consecutivos de tasas negativas.
En lo que a las economías emergentes más significativas se refiere, en China e India la actividad se
mantiene relativamente fuerte, con ritmos de crecimiento del 7,3% y 5,3% respectivamente en el tercer
trimestre, si bien ligeramente más moderados que en el trimestre anterior. Mientras, Brasil cae por
segundo trimestre consecutivo, un 0,2% interanual, y Rusia muestra una trayectoria de desaceleración,
afectada por las tensiones con Ucrania, y el descenso de los precios petrolíferos.
En este contexto, la economía andaluza afianza la trayectoria de recuperación iniciada en la segunda
mitad de 2013.
En el tercer trimestre, el PIB crece en términos reales un 0,5% respecto al segundo trimestre, sumando
cinco trimestres consecutivos de tasas positivas. Este crecimiento, igual al registrado por la economía
española, es tres décimas más elevado que en la Zona Euro (0,2%), y dos décimas superior al del
trimestre precedente.
En términos interanuales también se acelera el ritmo de crecimiento de la economía andaluza, con un
incremento real del PIB del 1,5%, superior en tres décimas al observado en el segundo trimestre, y casi el
doble que en la Eurozona (0,8%).
Por el lado de la oferta, el crecimiento se sustenta en los sectores no agrarios, más específicamente en
la industria (1,8%) y los servicios (1,7%). Desde la vertiente de la demanda, se confirma la trayectoria
de recuperación de la demanda regional, con una contribución positiva al crecimiento de 1,8 puntos,
explicada tanto por las tasas positivas del consumo (1,8% interanual), como, aunque en menor medida,
de la inversión (0,6%), que encadena tres trimestres consecutivos de aumento.
Por su parte, y derivado de la recuperación de la demanda interna, las importaciones de bienes y
servicios crecen un 3,3% interanual, casi un punto más que en el trimestre precedente, y junto a ello las
exportaciones intensifican también su ritmo de crecimiento, hasta el 3,2% interanual.
La consolidación de tasas positivas de crecimiento de la actividad productiva y la demanda se refleja en
el mercado laboral, que presenta a lo largo del año una trayectoria continuada de creación de empleo y
descenso del número de parados.
Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el tercer trimestre de 2014 se contabilizaron 53.400
ocupados más que en el mismo trimestre del año anterior, siendo Andalucía la segunda CC.AA. con mayor
aumento. En términos relativos, el incremento del empleo fue del 2,1% interanual, medio punto superior
a la media nacional (1,6%), encadenando tres trimestres consecutivos de aumento. Junto a ello, también
descendió el paro por tercer trimestre continuado, concretamente en 31.800 personas, un -2,2% interanual.
Introducción