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fue el encargado de elaborar el
proyecto museológico de la unión
de las colecciones, realizó un iti-
nerario simbólico que recorría un
camino en el conocimiento en el
sentido más amplio. La gran
galería del museo estaba comple-
tamente llena de cuadros, esta-
tuas y objetos de arte. Además de
obras de artistas italianos como
Guido Reni o Bernini, existían
obras como el retrato del Dalai
Lama o una estatua de Confucio
traída de China. También tenían
cabida la cábala hebrea, la magia
natural, la hermenéutica humanís-
tica, ídolos mágicos egipcios,
amuletos y talismanes exóticos. A
todo ello hay que unir el conjunto
de artefactos, máquinas, curiosi-
dades de historia natural, apara-
tos científicos, fragmentos de la
antigüedad clásica, animales dise-
cados… Era un “straordinario
Teatro del Mondo” –como lo
define Lo Sardo en el catálogo
reseñado– en el que primaba la
idea kircheriana de que desde lo
más diminuto hasta las cosas de
dimensión sideral, todo era parte
de una única e infinita cadena.
En 1678 Jorge de Sepi, bajo la
dirección del propio Kircher,
publicó un catálogo del museo
4
.
El museo estuvo ininterrumpida-
mente abierto hasta 1680, año
de la muerte de Kircher. Fue rea-
bierto en 1698, ya con otra ubi-
cación y con otra ordenación de
piezas
5
, y de nuevo cerrado
cuando se suprimió la Compañía
de Jesús en 1773, comenzando
entonces a dispersarse las colec-
ciones artísticas. Las colecciones
científicas, etnográficas y
arqueológicas permanecieron en
el Colegio Romano que seguía
con sus funciones docentes. En
1874 el gobierno, tras la desamor-
tización de los bienes eclesiásticos,
envía el Gabinete de Física al Liceo
Visconti. En 1913 los fondos
etnográficos fueron enviados al
Museo Paleoetnográfico de
Roma y otros fondos al Museo
Nazionale de Castel
Sant’Angelo. La Arquelogía
terminó en el Museo Nazionale
Romano. También hay piezas del
kircheriano en el Museo Pigorini
de Roma y los Museos Vaticanos
se beneficiaron de esta disper-
sión.
La muestra y el catálogo que
comentamos son fruto de un pro-
yecto de investigación financiado
por el Ufficio Centrale per i Beni
Archivistici. La exposición ha
tratado de reconstruir en un
esfuerzo interdisciplinar –aunque
sea sobre el papel– el museo kir-
cheriano, y por ello es la más
importante de las celebradas en
torno al aniversario de Kircher. La
mayor parte de los objetos
expuestos proceden del antiguo
museo: Se han tratado de identifi-
car los que aparecen en la única
vista del museo existente, el fron-
tispicio del Catálogo de Sepi, con
el obelisco en el centro rodeado
de una multitud de objetos varia-
dos. Téngase en cuenta las dificul-
tades de la tarea dada la disper-
sión de las piezas conservadas y
que otros objetos como las
máquinas se destruyeron tras la
muerte del autor. Los relojes
desaparecieron. Otras cosas
fueron robadas. Lo que la exposi-
ción ofrece por tanto no es una
reconstrucción filológica, proba-
blemente imposible, sino una
interpretación que permita al visi-
tante acercarse al antiguo museo.
6. Modelo de la generación de los montes
y de los volcanes según Kircher. (Museo
de Geología, Universitá degli Studi “La Sa-
pienza”).
7. Cámara oscura portatil, de Ars magna
lucis et umbrae
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