intervenciones
El objetivo básico que perseguía la crea-
ción en 1989 del Conjunto Arqueológico de
Baelo Claudia era disponer de un medio
eficaz,
in situ
, que “atendiera a la doble
finalidad de investigar y conservar los vesti-
gios del legado romano y posibilitar la
puesta al servicio de la colectividad de estos
bienes” (Decreto129/1989). Muy pronto,
desde sus inicios, en el Conjunto
Arqueológico se consideró esencial, como
uno de los objetivos fundamentales de con-
servación, el impedir en la medida de lo
posible la erosión pluvial. En las “Líneas
Básicas para un Plan Director de Baelo
Claudia” elaborado en 1999, se ha incluido
como actuación prioritaria.
Esta preocupación se debe a las peculiares
condiciones edafológicas de Baelo. Todos los
estudios realizados coinciden en la peligrosi-
dad del suelo arcilloso expansivo que pre-
senta la zona y la necesidad de evitar la
ACTUACIONES CONTRA LA EROSIÓN PLUVIAL EN EL
CONJUNTO ARQUEOLÓGICO DE BAELO CLAUDIA
Antonio Álvarez Rojas
Director del Conjunto Arqueológico
de Baelo Claudia, Cádiz
acción del agua sobre los elementos arquitec-
tónicos romanos, ya sean emergentes o no.
Por tanto, la actuación básica, el objetivo
prioritario en Baelo Claudia era eliminar, en la
medida de lo posible, tanto las escorrentías
superficiales de agua y fango que desembo-
can en la zona excavada de la ciudad, como
el agua que se desliza en profundidad, aun
más peligrosa. Al mismo tiempo, extraer
todas las aguas que caigan directamente
sobre la ciudad y aquellas otras cuya llegada
no pueda ser evitada. Para ello se utilizan
todos los medios posibles: zanjas perimetrales
en terreno vegetal superficial, localización y
puesta en uso de las cloacas romanas, uso de
bombas automáticas de desagüe, instalación
de un drenaje bajo las losas del foro, etc. En
la actualidad se actúa preferentemente en
estos aspectos.
En los últimos años y mediante inversiones
bien coordinadas de las Consejerías de
Cultura y de Medio Ambiente se han reali-
zado una serie de intervenciones que,
creemos, solucionan en gran manera la
acción erosiva del agua. Las grandes inunda-
ciones del invierno de 1995, en las que el
foro embalsó una enorme cantidad de agua,
no se han vuelto a repetir.
Dentro de las intervenciones efectuadas, la
actuación fundamental fue la instalación de
drenajes artificiales, sin olvidar la puesta en
uso de las propias canalizaciones de
desagüe romanas. Para intentar paliar el
fuerte efecto erosivo del agua de lluvia se
realizó una zanja profunda extramuros, de 4
metros de profundidad, por fuera del vértice
norte de la muralla. Se planteó la zanja para
conseguir en la medida de lo posible evitar
las infiltraciones de agua que bajan hacia la
ciudad, por encima de la capa de arcillas
impermeables, derivando las aguas hacia los
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