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dos arroyos que bordean la muralla. Se con-
troló la actuación desde el punto de vista
arqueológico para evitar el deterioro del
acueducto norte, que cruzaba la zona. Se
localizó el tramo y se protegió.
Sin embargo, consideramos que los drenajes
superficiales intramuros son mucho más efi-
caces. Se realizan aprovechando los caminos
de grava por los que circula el visitante.
Estos caminos están situados exactamente
por encima de la red de calles romanas
(
cardini
y
decumani
), cuya situación conoce-
mos perfectamente. En sección se prepara
en primer lugar una zanja superficial, a una
profundidad de 30 cm, es decir, en el
estrato de tierra vegetal, que se aísla de los
niveles originales del suelo con una capa de
geotextil. Por encima de esta lámina se sitúa
un grueso paquete de grava que encierra en
su interior un tubo colector. Superpuesto a
estos niveles se cubre todo con una ligera
capa de ofita y grava más oscura, adaptán-
dose al color del terreno natural.
De este modo, se consigue que los caminos
por donde circula el visitante cumplan varias
funciones. Por una parte ordenan la visita y
organizan la circulación del público, que
capta inmediatamente la intención didáctica,
pues se le informa debidamente del reticu-
lado urbano dispuesto en ángulo recto. Por
tanto, ayudan a la comprensión del urba-
nismo romano. Además, la instalación de
estos caminos de grava permite la visita al
yacimiento durante el invierno, impractica-
ble con anterioridad por las arcillas que con-
forman el suelo de Baelo. Pero, al mismo
tiempo y sin que el visitante sea consciente,
bajo sus pies se establece una compleja red
de drenajes que evitan que las escorrentías
de agua de lluvia lleguen a los restos
arqueológicos tutelados, o al menos, a su
mayor parte.
Otra línea de actuación contra la erosión
pluvial, es la que ha tenido como plantea-
miento básico la reforestación, con especies
autóctonas, de toda la parcela del Conjunto
extramuros a la ciudad y la plantación de
tapizantes de escaso porte y raíces en el inte-
rior de la ciudad romana. El arbolado exterior
es esencial para, en el futuro, disponer de un
espacio ecológico además de su importante
acción antierosiva. Las tapizantes intramuros
son ya una realidad y cumplen una función
esencial. Con ellas se ha conseguido una
visión agradable a base de prados floridos en
las manzanas urbanas que no se van a
excavar a corto y medio plazo. Pero, funda-
mentalmente, se ha logrado ahora en gran
manera evitar las escorrentías torrenciales de
agua que caían anteriormente sobre la
ciudad romana o, al menos, atenuar en gran
manera su velocidad. La vegetación es parti-
cularmente importante cuando las trampas
de agua de la red de caminos se hacen insufi-
cientes en los momentos en que se producen
fuerte lluvias.
Tanto los caminos como el tipo de vegeta-
ción empleada, cumplen un principio funda-
mental de intervención en el Conjunto
Arqueológico como es la absoluta y fácil
reversibilidad de las actuaciones realizadas.
1. Tubo de drenaje
2. Vista parcial del Conjunto Arqueológico
de Baelo Claudia
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